Patatas revolconas con torreznos de panceta curada
Patatas revolconas, el plato más castellano: puré rústico de patata con pimentón y torreznos crujientes de panceta curada adobada. Receta fácil y barata.
- Fácil
- 55 min
- 4 personas
Preparación 15 min Cocción 40 min
Las patatas revolconas (o patatas meneás) son cocina de pastores: patata cocida, machacada con pimentón y grasa de cerdo, y rematada con torreznos crujientes. Un plato de Ávila y Salamanca que con cuatro ingredientes humildes consigue un sabor enorme. Se come caliente, en el centro de la mesa, mojando pan.
Los torreznos los hacemos con nuestra panceta curada adobada, que ya viene con su pimentón y su punto de sal: al freírla despacio suelta una grasa aromática que es la que da sentido al puré. Para dar fondo al agua de cocer las patatas, unas puntas de jamón Reserva hacen el resto.
Elaboración
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Cuece las patatas
Pela las patatas y trocéalas en cachos grandes. Cúbrelas con agua fría, añade las puntas de jamón, el laurel y poca sal y cuece 20-25 minutos hasta que estén muy tiernas. Reserva un vaso del agua de cocción.
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Haz los torreznos
Mientras tanto, pon las tiras de panceta en una sartén fría con un hilo de aceite y fríelas a fuego medio-bajo, dándoles la vuelta, hasta que estén doradas y crujientes (unos 15 minutos). Retíralas y guarda la grasa de la sartén.
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El sofrito de pimentón
En esa misma grasa, dora los ajos laminados. Aparta la sartén del fuego, añade el pimentón y remueve 10 segundos para que no se queme.
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Machaca
Escurre las patatas (retira el laurel y el jamón, que puedes picar y añadir) y machácalas con un tenedor o pisapatatas, sin triturar del todo: tienen que quedar tropezones. Vierte el sofrito de pimentón y mezcla, aligerando con el agua reservada hasta tener un puré cremoso pero rústico.
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Sirve
Prueba de sal, pasa a una fuente y reparte los torreznos por encima en el momento de servir para que sigan crujientes.




