Cocido de pueblo con preparado de cocido, chorizo y morcilla de chimenea
Cocido castellano de pueblo con garbanzos, preparado de cocido, chorizo ibérico y morcilla curada de chimenea. Dos vuelcos: sopa y garbanzos con carnes.
- Media
- 3 h 20 min
- 6 personas
Preparación 20 min Cocción 3 h
El cocido de pueblo es la comida de domingo por excelencia en Salamanca. Un puchero que arranca temprano, un caldo que perfuma la casa entera y una mesa que se llena de platos: primero la sopa con fideos y después los garbanzos con las verduras, las carnes y el embutido. No es difícil, solo pide tiempo y buen género.
Nuestro preparado de cocido lleva justo lo que hace falta del cerdo para dar fondo al caldo: hueso de jamón, tocino, punta de jamón y costilla. Lo completamos con un chorizo ibérico y una morcilla curada de chimenea, que se cuece aparte para no teñir el caldo. Con eso y unos buenos garbanzos tienes un cocido como el de las abuelas de la comarca.
Elaboración
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Arranca el caldo
Pon en una olla grande el morcillo, el pollo, el contenido del preparado de cocido y el puerro con unos 4 litros de agua fría. Lleva a ebullición y desespuma bien durante los primeros 10 minutos.
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Añade los garbanzos
Escurre los garbanzos del remojo y mételos en una red o directamente en la olla cuando el agua hierva (nunca en frío, se endurecen). Baja el fuego y cuece suave y tapado 2 horas, o 35 minutos en olla rápida.
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Verduras y chorizo
Incorpora las zanahorias, las patatas y el chorizo entero y cuece 30 minutos más. Prueba el caldo y ajusta de sal al final, porque el jamón y el chorizo ya aportan.
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Repollo y morcilla aparte
En un cazo con un poco del caldo, cuece el repollo troceado 15 minutos; en los últimos 8 añade la morcilla pinchada con un palillo para que no reviente. Así ni el repollo ni la morcilla enturbian el caldo principal.
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La sopa
Cuela unos 2 litros de caldo a otra cazuela, llévalo a ebullición y cuece los fideos 4-5 minutos. Sirve la sopa como primer vuelco.
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El segundo vuelco
Sirve en una fuente los garbanzos con las verduras y, en otra, las carnes troceadas, el tocino, el chorizo y la morcilla en rodajas. Cada uno se sirve a su gusto; el repollo va rehogado con un ajo si quieres rematarlo.





